Últimas noticias

La dieta rica en potasio previene el ictus

Viernes, 05 Septiembre 2014

El potasio en la dieta se ha asociado con un menor riesgo de accidente cerebrovascular, pero hay pocos datos de los efectos sobre diferentes subtipos de ictus o en mujeres de edad avanzada con hipertensión y sin hipertensión, que es lo que ha intentado investigar un estudio publicado en septiembre de 2014 en Stroke.

La población de estudio consistió en 90.137 mujeres posmenopáusicas de 50 a 79...


Leer más...

Ingresos y riesgo cardiovascular

Viernes, 29 Agosto 2014

Un estudio publicado en agosto de 2004 en New England Journal of Medicine valoró la relación entre el riesgo cardiovascular y el nivel de ingresos de la población. Se estima que más del 80% de las muertes por enfermedad cardiovascular ocurre en países de ingresos bajos y medianos, pero las razones son desconocidas.

Se incluyó a 156.424 personas de 628 comunidades urbanas y rurales en 17 países...


Leer más...

Alcohol, riesgo de fibrilación auricular

Sábado, 19 Julio 2014

El consumo de bebidas alcohólicas en cantidad elevada se ha asociado con un mayor riesgo de fibrilación auricular (FA), pero el consumo moderado no se ha evaluado suficientemente. Un estudio publicado en JACC en julio de 2014 investigó la asociación entre el consumo de alcohol y el riesgo de FA de forma prospectiva en hombres y mujeres suecas y llevó a cabo un meta-análisis de estudios...


Leer más...

Riesgo cardiovascular en obesos

Lunes, 23 Junio 2014

Los obesos metabólicamente saludables tienen mayor prevalencia de aterosclerosis coronaria subclínica que las personas con peso normal metabólicamente sanas, según un estudio publicado en junio de 2014 en New England Journal of Medicine. El objetivo de este estudio fue comparar el calcio de las arterias coronarias (CAC) entre obesos metabólicamente sanos y las personas de peso normal...


Leer más...
¿Qué es la válvula aórtica bicúspide? PDF Imprimir E-mail
Lunes, 14 de Noviembre de 2011 21:49

Mientras la válvula aórtica normal está formada por 3 valvas, la válvula aórtica bicúspide en una anomalía congénita en la que solo presenta 2 valvas. Se trata de un trastorno del desarrollo embrionario de la válvula aórtica que tiene un importante componente hereditario, que se ha relacionado con el denominado gen Notch 1. Es la anomalía congénita cardiaca más frecuente, encontrándose en el 2% de la población, siendo más común en el varón. Habitualmente, la válvula aórtica bicúspide muestra un funcionamiento normal al nacimiento y suele mantenerse así durante años.

Con el paso del tiempo, la válvula se va deteriorando progresivamente, llegando incluso a calcificarse, haciendo que no se abra y/o no se cierre con normalidad. Generalmente no da problemas en la infancia, por lo que, aunque suele ser una preocupación para los padres, no es raro que no lleguen a ver el padecimiento de su hijo, pues el deterioro severo de la válvula puede ocurrir a una edad avanzada.

La válvula aórtica bicúspide está sometida al rozamiento continuo de la sangre con cada contracción cardiaca, lo que parece ser la causa de que se vaya fibrosando, deformando y, por último, calcificando. Esto puede dar lugar a que la válvula se abra cada vez menos o a que no se cierre completamente, por lo que el ventrículo izquierdo sufrirá una sobrecarga crónica y terminará hipertrofiándose y/o dilatándose. Esto, como se ha dicho, suele ocurrir en el adulto, generalmente mayor de 40 años, aunque en algunos casos se puede producir en la infancia o la juventud. Hay casos extremos en los que la disfunción de la válvula se aprecia desde el nacimiento, aunque esto suele ocurrir en las válvulas unicúspides (que en la práctica se trata de una membrana con un pequeño orificio).

El diagnóstico de la válvula aórtica bicúspide comienza a sospecharse al auscultarse un soplo cardiaco. La prueba más determinante es el ecocardiograma, que es recomendable en todos los niños que presentan soplo. No son necesarios más estudios y el seguimiento se hace repitiendo el ecocardiograma cada varios años. No es preciso repetirlos frecuentemente, pues la evolución de la enfermedad valvular es muy lenta. Solo cuando se aprecie que la válvula está muy deteriorada, será necesaria una vigilancia más estrecha, con ecocardiogramas repetidos cada 6-12 meses.

El tratamiento de la válvula aórtica bicúspide depende del tipo y grado de afectación. Si se produce una estrechez  (estenosis) de la válvula en la infancia, y las valvas no están calcificadas, lo indicado es realizar una valvuloplastia percutánea con balón, que tiene la ventaja de que no necesita anestesia ni cirugía. Sin embargo, cuando el problema principal de la válvula es que no se cierra bien (insuficiencia), o cuando ya está muy calcificada, no queda más remedio que recurrir a la cirugía. En estos casos, la válvula es extraída y sustituida por una prótesis valvular, la cual puede ser biológica (proveniente de tejidos orgánicos humanos o animales) o mecánica (construida con materiales inertes).

Última actualización el Lunes, 21 de Noviembre de 2011 20:35
 
Web del Corazón | Template Design ah-68 | Copyright © 2009 by Firma